¿Crecen más los Miomas en la Perimenopausia?
La Dra. María Luisa Cañete Palomo, experta en patología uterina, explica que la perimenopausia es una etapa de grandes cambios donde el comportamiento de los miomas puede ser impredecible. Entender esta fase es vital para decidir si se requiere un tratamiento de miomas antes de que llegue la menopausia definitiva.
El caos hormonal de la perimenopausia
Contrario a la creencia popular, los miomas uterinos no siempre empiezan a reducirse antes de que la regla desaparezca. Durante la perimenopausia, los niveles de estrógenos no bajan de forma lineal, sino que suelen presentar «picos» o fluctuaciones bruscas.
Como los miomas son sensibles a estas hormonas, estos desajustes pueden provocar:
- Crecimiento repentino: El exceso de estrógenos en ciclos sin ovulación puede alimentar el mioma.
- Aumento de síntomas: Es común que el sangrado se vuelva más abundante o los ciclos más irregulares.
¿Cuándo dejan de crecer los miomas?
La buena noticia es que, una vez alcanzada la menopausia confirmada (12 meses sin regla), la caída de estrógenos suele provocar una atrofia natural del mioma. Sin embargo, en la etapa previa (perimenopausia), es fundamental realizar un seguimiento ecográfico para vigilar que ese crecimiento no comprometa la calidad de vida de la paciente.
Factores que influyen en esta etapa
- Niveles de progesterona: La falta de esta hormona para compensar los estrógenos favorece el crecimiento.
- Tratamientos hormonales: El uso de ciertas terapias para paliar síntomas de la menopausia debe ser supervisado si existen miomas previos.
- Peso corporal: El tejido graso produce estrógenos periféricos que pueden seguir estimulando el mioma.
Si estás en esta etapa y notas un aumento de la presión pélvica o reglas mucho más intensas, no esperes a la menopausia. Hoy existen técnicas mínimamente invasivas que eliminan el problema rápidamente.
Recordamos que es muy importante realizar las consultas periódicas al ginecólogo.
